 | 
Ignacio Fontes. |  |
Verano & puntos
Quienes boicoteaban el carnet por puntos –asociaciones de ringorrango, con título o cosmopolitas, y medios de comunicación entre energúmenos‑ han tenido que ponerse a dieta de sapo: 467 muertos menos en la carretera en los últimos doce meses es un argumento ‘‘incuestionable’’.
Así lo ha calificado el secretario ejecutivo de la Fundación del Real Automóvil Club de Cataluña, Alfons Perona, quien, no sé por qué, aguó la incuestionabilidad avisando contra el ‘‘triunfalismo’’ de las autoridades y exhibiendo su convicción de que “no es sólo mérito del carnet por puntos’’. ¿Alguna autoridad puede ser triunfalista con 2.795 muertos aún? ¿Alguien ha dicho que los puntos son una varita mágica omnipotente? No los he oído: no serían autoridades. Y si no quieren dejar de serlo, los expertos deben contenerse en los racionales consejos del RACC: mejores carreteras, menos burocracia en la retirada de puntos y, sobre todo, educación infantil viaria: siempre lo decimos y no nos cansamos de repetirlo.
Momento, pues, de que cada palo aguante su vela, tirar de hemeroteca y reírnos de la memorable sentencia del locutor bendito que disparó: “Esta ley es una chuminada”. ¿Qué opinará el bobazo del “decálogo del conductor” que han despachado sus superiores del Vaticano? Si se margina su parafernalia ritual, el texto concluye con provecho: conducir quiere decir controlarse. Recuerda a los recalcitrantes con púlpito mediático que la chuminada es ley desde los 70 en EE UU y los 80 en Europa. Para reducir el 1.260.000 muertos de 2000 en todo el mundo.
No sé si para este verano algún lector quiere por compañero de carretera a un chulín de barra de bar que grite, con voz turbia, su derecho a beber lo que a él le parezca. Yo, desde luego, no. Para este verano y para cien años, denme sólo buena gente, que piense en el otro tanto o más que en sí mismo. Se es más feliz, se sobrevive mejor.
Ignacio Fontes
ifontes@terra.es
Agosto de 2007
|